El sabor de la verdadera Italia
En el número 1 de la calle Segovia, acurrucada en un acogedor rincón se sitúa La Bottega di Laura e Stefy, una pequeña tienda de mil colores, olores y sabores cuyas puertas, como por arte de magia, te trasladan en el espacio hasta hacerte sentir en cualquier vieja película italiana de Gina Lollobrigida o Sofía Loren.
Este pequeño local reúne en unos cuantos metros cuadrados toda la esencia del país transalpino, o como bien comenta una de las propietarias que además da nombre al establecimiento, Laura Ragozzino (la otra, Stefy, es su hermana), "queremos que sea como la tienda de debajo de casa, la de toda la vida". De ahí viene su denominación, Bottega, que viene a significar eso mismo.
"La comunidad italiana ha crecido mucho en Madrid y, en general, se quejan porque no encuentran aquellos productos a los que estaban acostumbrados en el día a día", explica la propia Laura, quien se refiere a su padre, oriundo de Calabria –región situada en la punta de la "Bota"- como la mente emprendedora de este proyecto que se puso en marcha hace sólo tres meses: "Pensó que era buena idea importar todos estos productos directamente desde Italia, pero no sólo para que los disfruten los italianos que viven en Madrid, sino para que los españoles conozcan algo más de allí". Precisamente, en la nacionalidad radica la diferencia en cuanto a lo que más demandan los clientes. Por una parte, los italianos tienen muy claro lo que buscan y van directamente a por ello, mientras los españoles "suelen conocer los tomates secos o el vinagre balsámico, aunque poco a poco están empezando a probar todo y les gusta bastante", asegura Laura.
Cabe señalar que la oferta es muy variada y no solamente está compuesta por aquellos productos que son más típicos como pueden ser la pasta o el vino, alejándose, por lo tanto del espíritu de tienda gourmet de elevados precios que sí existe en la capital. De hecho, podemos encontrar desde cafés, embutidos, quesos, licores o refrescos, hasta salsas, panettone artesanales o incluso las galletas para el desayuno. "No obstante, al llevar sólo tres meses estamos tanteando hasta dar en el clavo con lo que la gente quiere. Es más, en ocasiones se acercan a la tienda y nos piden algún producto que no tenemos. Pues bien, si vemos que es demandado lo buscamos y, si lo encontramos, lo traemos", asegura la propietaria.
Además, La Bottega di Laura e Stefy también estará disponible en la web, a través de la cual será posible realizar la compra de cada día (eso sí, hay que tener en cuenta que si se opta por esta modalidad, uno se perderá la cuidada decoración típica italiana que presenta la tienda física). "Los clientes piden mucho el servicio a domicilio por sus horarios laborales, así que pensamos que también es una buena forma de darnos a conocer", comenta Laura.