La vida en rosa
La gatita más famosa del mundo lleva una pequeña parte de su imaginativo universo al centro de Madrid.
Es blanca, con un lazo a un lado de su ovalada cabeza, el hocico amarillo y dos brillantes ojos negros a juego con sus bigotes. La inconfundible efigie de Hello Kitty se ha convertido en uno de los emblemas más reconocidos y deseados por las niñas (y no tan niñas) de medio mundo, a través de una inmensa y a veces insólita gama de productos que incluye desde monederos de vinilo, como el que dio origen al popular personaje, hasta electrodomésticos.
Algunos de esos artículos presididos por la imagen de la carismática gatita pueden encontrarse en el Centro Comercial Príncipe Pío, que acoge uno de los tres locales (el más céntrico) con los que la firma Sanrio, dueña de la marca, cuenta en la capital. Una visita obligada para todo aquel que desee sumarse a la legión de fans de este icono moderno o devolvérselo, en forma de regalo, a algún pequeño, miembro de ese público principal al que Hello Kitty jamás ha descuidado: los niños.
A ellos va dirigida la casi totalidad de la oferta de este local que divide su espacio entre artículos de papelería y material escolar, juguetes (los más vistosos, los grandes y esponjosos peluches de Kitty que coronan las estanterías), accesorios, complementos y pequeños detalles (desde toallas "en tabletas" hasta pegatinas, imanes o parches para la ropa) y un discreto apartado reservado a la moda.
Pero sin duda es la marroquinería y los bolsos en todas sus variantes los que copan la mayor parte del espacio en torno a las distintas líneas creadas a partir de una imagen concreta de Kitty: Stamp, Sport girl, Tropical, Puzzle, Sailing, Surf, Dot apple,… con especial atención a la colección diseñada en exclusiva para ella por Tokidoki, con sus reconocibles e imitadísimos estampados de personajes siniestros a la par que naïf. Con semejante oferta, no hay excusa para no dejarse engatusar por esta gatita a la que siempre dan ganas de llevarse a casa.