El disfrute carnívoro
Una parrilla para predadores, para devoradores de carne, para comensales desprejuiciados, para los que disfrutan hincando literalmente el diente. Pero no solo. La Carnicería es también un lugar perfecto para tapear, practicar el afterwork y sorprenderse con mucho más que carne gracias a María y Nacho de Blas.
Para sus productos cárnicos La Carnicería siempre cuenta con Solobuey, un distribuidor especializado que escoge los bueyes en las ferias gallegas y las terneras con el equilibrio justo entre grasa y músculo entre las de indicación Sierra de Guadarrama. Para las exóticas brochetas acuden a los paisajes de Sudáfrica y Australia; para los vinos, a Rioja, Ribera de Duero, La Mancha...
Por la parrilla de Nacho de Blas pasan entrecots de buey de raza frisona (17 €), wagyu (Kobe, 40 €) y ternera (12 €); solomillos, chuletones al peso, ya sean de buey gallego de las razas frisona (42 €/Kg) y rubia gallega (42 €/Kg), y los singulares t-bones (50 €/Kg). Para guarnecer, pimientos, piquillos y, por supuesto, patatas fritas o asadas. De nuestra tierra, el rabo de toro; del otro lado del charco, la hamburguesa, pero también a nuestro estilo, con 300 gr. de buey.
Pero en La Carnicería también es posible comer al más puro estilo Carnivore: búfalo, antílope, ñu, gacela, camello, canguro, kudú, impala, eland, cocodrilo, cebra y oryx que De Blas prepara en forma de pequeñas brochetas servidas en raciones de 6, 8 ó 12 unidades (de 12 a 20 €). Después de probarlas, nos quedamos con la ternura de la gacela y el peculiar sabor del cocodrilo. Para prepararlas en casa, tan solo hay que reservar con antelación estas o cualquiera de las piezas de carne que deseemos en La Carnicería –algunas de las cuales quedan a la vista del comensal en la vitrina refrigerada del comedor.
Entre los postres, aunque nos gusta la mousse de queso con coulis de frambuesa, ganan por goleada las fresas a la pimienta negra con helado de vainilla ¡puro exotismo!
Del tapeo rápido y los cócteles se ocupan en la siempre repleta barra. Quesos, chacinas y embutidos ibéricos, todo para abrir boca mientras en la cocina se preparan croquetas caseras, huevos estrellados (clásicos, con jamón, morcilla o chistorra, ¡se nota el paso de Nacho por Los Huevos de Lucio!) y un pulpo braseado sobre cama de puré de patata (14 €) que quita el hipo. Los más atrevidos combinan el mi-cuit con puré de pera y gelée de p.x. con un San Francisco, el provolone con un Margarita, las alitas a la barbacoa con un Cosmopolitan... Además, todos los días, entre las 16 y las 21 h. hay happy hour de cócteles.